Llega la novia

El banquete se celebraba en una gran explanada de hierba, donde las mesas vestidas con manteles blancos y flores silvestres rodeaban un pequeño escenario improvisado bajo una gran carpa. La tarde comenzaba a caer, y la luz cálida del sol se filtraba entre las ramas de los árboles que bordeaban el lugar, creando un ambiente relajado pero cargado de emoción.

De repente, un ruido familiar, el ronroneo de una Vespa, llamó la atención de los invitados, quienes voltearon sus cabezas hacia el sonido. Allí, en el centro de la explanada, avanzaba una Vespa negra, que destacaba entre el verde brillante de la hierba. El novio, con su traje aún perfectamente arreglado, llevaba el manillar con una confianza casi cómica, pero fue la figura sentada detrás de él la que acaparó todas las miradas.

La novia, sujeta con una mano al novio y con la otra alzada en alto, llevaba el ramo de flores como si fuera una señal de triunfo. Su vestido blanco ondeaba ligeramente mientras la moto avanzaba a una velocidad tranquila. El contraste entre la elegancia de su atuendo y la imagen desenfadada de llegar en una Vespa negra resultaba magnético. El pelo, medio recogido, se movía apenas con la brisa, y en su rostro, una sonrisa amplia, sincera, iluminaba el momento.

Los invitados no pudieron evitar aplaudir y soltar algunas carcajadas sorprendidas mientras la Vespa daba una pequeña vuelta por la explanada. Era un giro inesperado en una boda que, hasta ese momento, había seguido los ritmos más tradicionales. Pero ahí estaba ella, disfrutando del instante a su manera, con el ramo en alto como una campeona, saludando sin hablar, simplemente dejando que el momento hablara por sí solo.

Cuando la moto se detuvo cerca de la carpa, la novia bajó con elegancia, sujetando el vestido para no pisarlo. El novio apagó el motor, y el sonido volvió a calmarse, dejando solo el eco de las risas y las charlas entre los invitados. Ella, con el ramo aún en la mano, hizo un gesto rápido de agradecimiento al novio antes de girarse hacia el público. La energía era palpable: había llegado a la celebración como quien regresa de una aventura, fresca, relajada y lista para seguir disfrutando.

Sin palabras, pero con ese ramo en alto, había hecho su entrada triunfal, una que nadie olvidaría fácilmente.

Aprobado el nuevo Reglamento de Vehículos Históricos

El Gobierno aprueba un nuevo Reglamento de Vehículos Históricos

• Se considerarán vehículos históricos los fabricados o matriculados por primera vez hace 30 años como mínimo. También lo serán los incluidos en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español, o declarados de interés cultural y los que revistan un interés especial.
• El nuevo reglamento, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, insta a los ayuntamientos a que establezcan fórmulas en sus ordenanzas municipales que permitan la circulación de este tipo de vehículos.
• El uso de los vehículos históricos será ocasional y en ningún caso como medio de transporte cotidiano para minimizar su impacto medioambiental.

10 de septiembre de 2024.- El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un nuevo Reglamento de Vehículos Históricos que actualiza una norma que tiene ya tres décadas de antigüedad para adecuarla a las actuales legislaciones europeas y homogeneizar los tratamientos y beneficios que se dispensarán a los vehículos clasificados como históricos en los distintos países.

La nueva regulación, impulsada por los ministerios de Interior y de Industria y Turismo, tiene como objetivo evitar que el tratamiento normativo español, desigual con respecto a otros países europeos, pudieran favorecer la salida o pérdida de vehículos históricos hacía otros lugares fuera del territorio español.

El nuevo reglamento, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, insta a los ayuntamientos a que, en el ejercicio de sus competencias para la regulación de los usos de las vías urbanas y para la restricción de la circulación a determinados vehículos en dichas vías por motivos medioambientales, establezcan fórmulas en sus ordenanzas municipales que permitan la circulación a aquellos propietarios que hacen un uso esporádico o no habitual de sus vehículos históricos.

Se exime de ITV periódica a aquellos vehículos históricos con antigüedad superior a 60 años, mientras que para los ciclomotores clasificados como históricos la exención es total, sin perjuicio de que, en ambos casos, los propietarios de dichos vehículos tienen la facultad de optar por las ITV voluntarias.

Destaca la introducción de los Servicios Técnicos de Vehículos Históricos, entidades que evaluarán los vehículos que se pretendan clasificar como históricos y emitirán los informes técnicos y certificados en los casos previstos en el reglamento. Estas nuevas entidades realizarán una labor similar a la que corresponde ahora a los laboratorios oficiales de rango autonómico.

El nuevo reglamento define la matriculación ordinaria para especificar que se incluyen en la misma los ciclomotores y los vehículos agrícolas, entre otros. Asimismo, se define el “uso ocasional” como la circulación del vehículo histórico que no exceda de 96 días al año.

Treinta años de antigüedad

Para que los vehículos puedan considerarse históricos, de forma similar a la regulación actual, deberán cumplir, al menos, uno de los siguientes requisitos:

Haber sido fabricado o matriculado por primera vez hace 30 años como mínimo, haber dejado de producirse su tipo específico y estar en su estado original, sin haber sido sometido a ningún cambio fundamental en cuanto a sus características o componentes principales. Como novedad, se exige también que estén en un correcto estado de mantenimiento y conservación.

Los incluidos en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español, o declarados de interés cultural y los que revistan un interés especial por haber pertenecido a alguna personalidad relevante o intervenido en algún acontecimiento con trascendencia histórica.

El nuevo Reglamento suprime la posibilidad de que los llamados vehículos de colección puedan clasificarse como históricos.

Se regulan dos nuevos procedimientos de clasificación de los vehículos históricos: uno que podría denominarse “abreviado”, al que pueden acogerse aquellos vehículos matriculados en España que tengan una antigüedad de al menos 30 años, que se encuentren en circulación y con su ITV en vigor (Grupo A), y otro procedimiento al que deberán someterse aquellos vehículos que no cumplan estos requisitos, que será algo más complejo, suprimiéndose en cualquier caso la fase de catalogación por haberse demostrado innecesaria (Grupo B).

El nuevo Reglamento también regula las normas de circulación de los vehículos históricos. Establece un límite de velocidad de 80 km/h para los vehículos históricos que por diseño no dispongan de cinturones de seguridad en las plazas delanteras y prohíbe que en vías interurbanas los menores de edad de estatura igual o inferior a 135cm vayan en vehículos históricos que carezcan de cinturones de seguridad o en los que no sea posible instalar sistemas de retención infantil.

El uso de los vehículos históricos será ocasional y en ningún caso como medio de transporte cotidiano para minimizar su impacto medioambiental, y se prohíbe con carácter general la utilización de los vehículos históricos para realizar transporte público de viajeros o de mercancías y para actividades agrícolas o de obras y servicios.

Los ministerios que han impulsado el nuevo Reglamento esperan que un impacto económico positivo, puesto que la norma permitirá que haya más profesionales y empresas dedicados a la actividad de restauración de este tipo de vehículos, así como que aumente la actividad de compraventa.

Va de faros

En los años 60, Londres era una ciudad de contrastes. Entre la niebla gris y los sonidos del Big Ben, una nueva generación de jóvenes buscaba su identidad en una sociedad que aún luchaba por encontrar la suya. Los mods, con sus trajes ajustados, camisas impecables y una pasión ardiente por la música, el estilo y la velocidad, emergieron como los pioneros de un nuevo estilo de vida. En el centro de este movimiento se encontraban las scooters, especialmente las Vespas, que se convirtieron en un símbolo de libertad y rebeldía.

Tommy no era el típico adolescente londinense. A sus 19 años, ya había dejado atrás las viejas costumbres de su barrio, buscando algo más, algo que lo hiciera destacar. Encontró su respuesta en el bullicioso Soho, donde las tiendas de ropa vendían trajes de corte italiano y donde los clubes nocturnos resonaban con el vibrante sonido del soul y el ska. Fue allí, entre el humo de los cigarrillos y las luces de neón, donde conoció a los mods.

Fascinado por la cultura, Tommy decidió que necesitaba una Vespa. No cualquier Vespa, sino una que reflejara su personalidad, su deseo de ser diferente. Trabajó horas extra en un taller mecánico, ahorrando cada libra que ganaba. Finalmente, llegó el día en que pudo comprar su primera scooter. Era una Vespa clásica, de un azul marino que brillaba bajo la luz del sol. Pero para Tommy, eso no era suficiente. Sabía que su Vespa debía ser única.

Una noche, mientras charlaba con sus amigos en un café de Carnaby Street, Tommy tuvo una idea. Recordó cómo, en una carretera oscura, había visto a un motorista con varios faros en su moto. La imagen de las luces iluminando la niebla le había impactado. ¿Por qué no hacer lo mismo con su Vespa? No solo mejoraría su visibilidad en las calles oscuras de Londres, sino que también sería un espectáculo que nadie podría ignorar.

Con entusiasmo, Tommy empezó a trabajar en su proyecto. En el taller donde trabajaba, comenzó a instalar faros adicionales en su scooter. Al principio, fueron solo dos. Pero, a medida que el tiempo pasaba, y su creatividad aumentaba, terminó colocando seis faros, todos cuidadosamente alineados en la parte delantera de su Vespa. La moto se convirtió en un faro móvil, una explosión de luces que llamaba la atención de cualquiera que la viera pasar.

Las calles de Londres se iluminaron con su llegada. Los demás mods lo miraban con admiración, y pronto, muchos comenzaron a imitar su estilo. El grupo de mods al que pertenecía decidió organizar un desfile de scooters, donde cada uno mostraba su propia versión de la personalización. Tommy, con su Vespa resplandeciente, lideró la marcha, sintiéndose en la cima del mundo.

Pero la historia no termina ahí. Un día, mientras conducía su Vespa por las calles llenas de niebla de Brighton, Tommy fue detenido por un oficial de policía. Le advirtieron que su scooter, con tantos faros, podía ser un peligro en la carretera. Sin embargo, la advertencia no apagó su espíritu. Para Tommy, y para muchos otros mods, sus Vespas no eran solo vehículos; eran una declaración de independencia, de estilo y de pertenencia a algo más grande.

Con el tiempo, la moda de los múltiples faros se convirtió en una marca registrada de los mods. Las scooters se transformaron en verdaderas obras de arte, cada una reflejando la personalidad de su dueño. Y aunque los años 60 pasaron, y las tendencias cambiaron, la historia de Tommy y su Vespa llena de faros sigue viva en el corazón de aquellos que recuerdan esos días de juventud y libertad.

En una época donde todo era gris, Tommy y sus compañeros mods lograron iluminar las calles con su estilo único. Porque para ellos, la vida no solo se vivía; se brillaba.

Maidstone Wagoners Vespa Club 1963 a 1965

«Diversas reuniones a los que asistió el Maidstone Wagoners Vespa Club. Lamentablemente, no se conocen los lugares exactos, ya que las películas de cine originales no estaban etiquetadas. Este vídeo contiene imágenes de varios eventos celebrados aproximadamente entre 1963 y 1965.

La película de cine de 8 mm fue rodada originalmente por Chris Avery, del Maidstone Wagoners. Tras su muerte, su familia lo donó amablemente al Vespa Club of Britain, quienes están increíblemente agradecidos».