¿Sulky o Ape?

El Casalini Sulky es uno de los microcoches más emblemáticos de la historia de la automoción europea.

Presentado originalmente en 1969 en el Salón de Ciclos y Motocicletas de Milán por la firma italiana Casalini, se convirtió en el pionero de los minicars modernos sin carnet. Su éxito comercial fue inmediato, manteniéndose en su configuración clásica durante 25 años y alcanzando más de 20.000 unidades vendidas.

La compañía Casalini, fundada en 1939 por Giovanni Casalini en Piacenza (Italia), comenzó fabricando componentes para bicicletas y moldes de botones. Tras lanzar su primer scooter motorizado en 1956 y experimentar con vehículos comerciales de tres ruedas en la década de 1960, la marca dio el salto definitivo al mercado de pasajeros con la creación del Sulky en 1969.

El nombre «Sulky» hace referencia al tradicional carruaje ligero de dos ruedas tirado por caballos, una analogía perfecta para el vehículo ágil, pequeño y utilitario que pretendían vender.

Vespa Primavera x Gigi Limited Edition

La Vespa x Gigi Primavera 125 Edición Limitada es una colaboración ultraexclusiva entre la emblemática marca de scooters de Piaggio y Gigi Rigolatto, la lujosa cadena de restaurantes mediterráneos y complejos turísticos de playa. Presentada en Saint-Tropez, esta scooter, codiciada para los coleccionismo, plasma el lujo natural y la estética bañada por el sol de la Riviera italiana.

Modo Urbano Activado


Olvídate de los retrasos del autobús, del metro lleno y de depender de los horarios de los demás. Este año, el camino al trabajo, al instituto o a la universidad lo controlas tú. Muévete a tu aire, llega a tiempo y aparca en la misma puerta.

Vespa financiada al 0% TAE hasta el 30 de septiembre y Liberty, Medley y Beverly con descuentos de hasta 1.000€.

Naranja

El color naranja, nacido de la unión entre el rojo y el amarillo, ocupa un lugar único en nuestra mente y en el mundo de las marcas. No tiene la seriedad del azul ni el misterio del morado; su verdadera naturaleza es el movimiento, la energía y el entusiasmo. En el mercado actual, donde las marcas compiten por captar nuestra atención en segundos, el naranja funciona como un embajador de la cercanía. Mientras el rojo nos da una orden y exige atención inmediata, el naranja nos invita a acercarnos con amabilidad. Es el color de la fruta madura y del atardecer; por eso lo asociamos instintivamente con el alivio, el optimismo y las cosas buenas de la vida. Las empresas que eligen este color entienden bien nuestro día a día: el público no busca la formalidad rígida del pasado, sino marcas que se sientan humanas y accesibles. Al vestirse de naranja, un producto pierde su frialdad y se vuelve amigable. Este tono despierta el entusiasmo, alegra el diseño y nos impulsa a actuar, convirtiendo la compra en una experiencia ligera y agradable.