El scooter más famoso

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En 1952, Piaggio llegó a un acuerdo con el grupo industrial español Banco Urquijo y otros socios para establecer la compañía Moto Vespa S.A. en Madrid. Este acuerdo permitía fabricar y distribuir las Vespas en España bajo licencia. La producción local se realizó para adaptarse a las restricciones del régimen franquista, que limitaba la importación de vehículos para fomentar la industria nacional.

Primera etapa: Importación desde Italia
Antes de que la fábrica de Julián Camarillo estuviera completamente operativa, se importaron unidades de Vespa desde Italia para satisfacer la demanda inicial en España. Estas primeras unidades correspondían a modelos clásicos, como la Vespa 125 de 1949 y algunos otros modelos posteriores diseñados por Piaggio.

Inicio de la producción en España
La producción en la fábrica madrileña arrancó oficialmente en 1953, y al poco tiempo Moto Vespa S.A. ya fabricaba las motocicletas de forma casi completamente local. Sin embargo, durante los primeros años, algunos componentes clave, como los motores y ciertas piezas de carrocería, seguían llegando desde Italia. Con el tiempo, la fábrica en Madrid logró una mayor autonomía, produciendo sus propios motores y adaptando los diseños para el mercado español.

Curiosidad histórica:
Las primeras Vespas fabricadas en España se distinguían por pequeñas diferencias con las italianas, como el uso de piezas locales o adaptaciones a las normativas de circulación en España. Además, el éxito inicial fue tal que la Vespa se convirtió en un símbolo de modernidad y movilidad para la clase media emergente.

La Aventura Vespística de los Felípez

Era domingo por la mañana, y los Felípez se preparaban para su gran tradición semanal: la salida en Vespa. No eran una familia cualquiera, no señor. Ellos eran un equipo, un escuadrón de dos Vespas vintage .

Sus cascos, como no podía ser de otra forma, eran abiertos y clásicos, que daban un aire de película antigua… o de «familia que vive peligrosamente».

El padre, Felipe Felípez, lideraba la expedición montado en la Vespa con su hijo mayor, de diez años, encajado entre el manillar y su barriga.
—¡Papá, no me puedo mover! —protestaba el niño.
—¡Es por tu seguridad! —respondía su padre, mientras ajustaba su casco con una mano y arrancaba la moto con la otra.

Detrás, venía la madre la hija de seis años, en la misma posición entre el manillar y ella. La niña, en cambio, estaba encantada de ser la copiloto. Según ella, la convertía en «la copiloto más estilosa de toda Indonesia».
—¡Mamá, vamos más rápido que ellos! —gritaba, emocionada, mientras su madre le lanzaba una mirada que decía: «No provoques a tu padre».

Y así arrancaron las dos Vespas, dejando atrás algo de humo y un sonido que era mitad rugido del motor y mitad quejido, como si las motos pidieran unas vacaciones.

La primera parada fue en un semáforo del centro del pueblo. Allí, un grupo de ancianos sentados en la terraza de un bar no pudo evitar comentar:
—Ahí van los Felípez otra vez.
—Esas motos suenan como un poco a carrito de supermercado.
—¡Bah! Les envidio —dijo uno de ellos, mientras se ajustaba su gorro—. ¡Qué estilo, qué clase!

Cuando el semáforo cambió, Felipe, queriendo impresionar a los ancianos, aceleró de golpe… solo para descubrir que había olvidado quitar el caballete. La Vespa dio un salto torpe, y el niño gritó:
—¡Papá, el cohete no despegó!
—Tranquilo, Pablo, ¡era una prueba técnica! —respondió, arrancando de nuevo mientras madre e hijav pasaban a su lado, riendo a carcajadas.

El destino era el campo, a unos veinte kilómetros del pueblo. En el camino, los Felípez enfrentaron todo tipo de aventuras:

Se encontraron con un pastor que ocupaba toda la carretera. Manuel intentó pasar por un lado, pero una oveja decidió que su Vespa era el lugar perfecto para rascarse. La madre, desde atrás, no podía parar de reír mientras su hija comentaba:
—Mamá, esa oveja tiene mejor estilo que papá.

Despues pasaron por un túnel que amplificó el ruido de las Vespas. Los niños empezaron a gritar como si estuvieran en una montaña rusa, mientras su madre decía:
— Parece que estamos liderando un desfile de tractores.

Y durante una parada para comer, Felipe sacó un bocadillo de jamón cuidadosamente envuelto. Mientras les colocab una chapa sobre la importancia de respetar el estilo de conduccción de la Vespa, un cuervo bajó en picado y se lo robó.
—¡Ese pájaro es un criminal! —gritó, mientras los niños se retorcían de risa.

Finalmente, llegaron al campo. Aparcaron las Vespas bajo un gran árbol y se tumbaron a descansar. El padre, aún aferrado a su casco como si fuera un trofeo, dijo:
—Esto es libertad, familia. El viento en la cara, el motor en el alma…
—Y ovejas en el camino —añadió la madre, con una sonrisa.

De vuelta a casa, las motos ronronearon bajo las luces del atardecer. Los Felípez eran un espectáculo, con los niños cantando a gritos, los cascos brillando al sol y las Vespas sonando como si fueran dos pequeños bichos de carreras.

No eran rápidas, ni silenciosas, pero si prácticas, pero sobre todo eran únicas. Porque, como decía Felipe, “la vida es mejor en Vespa”.

El mod Bryn Owen

Fotos históricas de Bryn Owen, 17 años, de Leicester, mostrando su scooter Vespa 100 Special de 100 cc, que cuenta con 34 espejos y 81 luces tanto delante como detrás, todo comprado con su propio dinero. Estas fotos fueron tomadas en julio de 1983.

Vespa Touring en Java hacia 1960

Conozca a los pastores de búfalos. Este cautivador retrato capta a un grupo de conductores de Vespa en un tour por Java en la década de 1960. Al fondo, un pastor de búfalos cuida de su ganado, creando un contraste único entre la movilidad moderna y la vida rural tradicional.

Las dos hermosas montañas representadas son el monte Sumbing y el Sindoro.

Presentación Scooter Rider Costa Blanca 2025

El próximo sábado 25 de enero en Alcoy, tendrá lugar la presentación del evento solidario y gratuito por la encefalomielitis miálgica conocido como SCOOTER RIDER COSTA BLANCA. A esta efeméride asistirán Antonio Veciana, quien dio la vuelta al mundo en Vespa en 79 días en 1962 y Emilio Turrión, viajero vespa incansable (recién llegado de HispanoAmérica).

La presentación estará dividida en dos partes:

-Presentación oficial en la sede de la Fundación Mutua Levante (Plaza España 14, Alcoy) a las 12:30h donde presentaremos el evento Scooter Rider Costa Blanca previsto para el 29 de marzo en Alcoy. A continuación tendremos una pequeña charla con Antonio Veciana que ha recuperado los derechos de autor de su libro «Vuelta al mundo en vespa en 79» y los ha donado al 100% a Manos Unidas. Compra y firma de libros. También charlaremos con Emilio Turrión que nos contará sus últimas aventuras por HispanoAmérica. El acceso a la sala Fundación Mutua Levante es libre y gratuito (acceso limitado a capacidad 150 plazas)

-A las 14h almuerzo en la Filà Realistas (Calle Prolongación Santa Ana s/n). Menú 22€ Son necesarias inscripciones a través del siguiente link https://forms.gle/GSALfY5QnNh42iUT8 Aquí también estará disponible Antonio Veciana para la compra & firma de libros «en 79 días vuelta al mundo en vespa»

El evento Scooter Rider Costa Blanca está previsto para el sábado 29 de marzo con salida desde Alcoy. Es solidario y gratuito para dar visibilidad a los enfermos de Encefalomielitis Miálgica. Se trata de la fiesta del scooter clásico en la provincia de Alicante donde más de 100 vespistas recorrerán de la montaña al mar. Cada año el itinerio es diferente: puertos de montaña, parques naturales, calas de ensueño.

El evento cuenta con el apoyo de Vespa Club España, Fundación Mutua Levante, Asociación Cultural Samarita Alcoy y está organizado por familiares y amigos de afectados por la Encefalomielitis Miálgica.

A partir de febrero saldrán las inscripciones para dicho evento y se publicará el itinerario. Recordemos que son solidarias y gratuitas: no se recauda dinero, lo único que se buscar es dar a conocer la situación de los enfermos de #EncefalomielitisMialgica