Pintura
Bola de Navidad X
No la pintes XLV
Pulidito
Vespa Douglas 92l2 1956 Pinasco con motor de PX
No la pintes XLIV
Aguamarina
ET3, hermosa.
No la pintes XLIII
Vespa Sprint Cobra Green
No la pintes XLII
No la pintes XLI
Butano IV
Rally 200 1972
Nola pintes XLI
Bola de navidad VIII
Pulidito
La pasta para pulir metales es una mezcla de varios componentes que pueden variar según la marca y el tipo de pasta. Suelen incluir abrasivos, que son partículas finas de materiales duros como óxido de aluminio, carburo de silicio u óxido de cerio. Estas partículas son las encargadas de remover las imperfecciones de la superficie del metal y pulirlo. Además, se incluyen aglutinantes que mantienen unidos los abrasivos y les dan la consistencia necesaria para formar la pasta. Estos aglutinantes pueden ser ceras, resinas sintéticas o aceites minerales. También se utilizan lubricantes, como aceites minerales o grasas, que reducen la fricción entre la superficie del metal y la pasta, facilitando el proceso de pulido y evitando rayones adicionales. Algunas pastas pueden contener disolventes para facilitar su aplicación y limpieza posterior, como alcoholes o solventes minerales. La proporción y la combinación exacta de estos componentes pueden variar dependiendo del tipo de metal que se va a pulir y el resultado deseado.
¡A pulir!
Avispa XIII
Avispa XII
Naranja y limón
En los días ancestrales, cuando las tribus vagaban por las tierras vírgenes y dependían de la naturaleza para todo, había un pueblo que encontró en los cítricos un regalo invaluable.
Vivían en las profundidades de la selva, donde los árboles de naranjas, limones y limas crecían en abundancia. Aprendieron a recolectar y utilizar estos frutos no solo como alimento, sino también como herramientas para sanar y fortalecerse.
Los cítricos se convirtieron en una parte esencial de su dieta diaria, proporcionándoles la vitamina C y la frescura necesaria para enfrentar los desafíos de la vida en la selva. Además, descubrieron que las cáscaras y los jugos de estos frutos tenían propiedades medicinales, utilizándolos para tratar diversas dolencias y mantenerse saludables.
En momentos de celebración y ceremonia, también ocupaban un lugar destacado. Los ofrecían como símbolo de gratitud a los dioses por la abundancia de la tierra y los compartían entre ellos como muestra de solidaridad y comunión.
Así, los cítricos se convirtieron en más que simples frutos para esta tribu ancestral; fueron símbolos de sabiduría, supervivencia y conexión con la naturaleza, enseñándoles lecciones valiosas sobre el respeto y la gratitud hacia los regalos que la tierra les ofrecía.
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