Rockstar Energy Drink

En 2001, Russell Weiner se dio cuenta de algo obvio: las latas de Red Bull eran diminutas y te las tomabas en dos sorbos. Pensó: «¿Por qué no darles el doble por el mismo precio?». Como no tenía dinero, este señor hipotecó su propia casa para financiar su locura. Así nació Rockstar Energy Drink. Al principio no tenía presupuesto para anuncios en televisión, así que Weiner se subía a una limusina vieja pintada con el logo de la marca y conducía por las calles regalando latas. La estrategia de la lata gigante de 16 onzas funcionó de maravilla. Para conectar con la gente, se metieron de lleno a patrocinar todo lo que tuviera adrenalina: skate, motocross, snowboard y bandas de rock. Se convirtieron en el combustible oficial de la cultura extrema. La jugada les salió tan bien que se volvieron un gigante. En 2020, la megaempresa PepsiCo llegó con un camión de dinero y compró Rockstar por la enorme cantidad de 3.850 millones de dólares. Nada mal.