Moldear plástico de forma casera puede ser un proceso interesante, pero es importante recordar que trabajar con plásticos requiere precaución y conocimiento básico de seguridad.
Materiales necesarios:
Plástico adecuado para fundir.
Fuente de calor, como una pistola de calor o una estufa.
Guantes resistentes al calor.
Gafas de seguridad.
Pinzas o herramientas para manipular el plástico caliente.
Pasos generales:
Preparación:
Escoge el tipo de plástico adecuado para tu proyecto. Algunos plásticos son más fáciles de trabajar que otros.
Selecciona o crea moldes en la forma que deseas que el plástico tome. Se pueden hacer moldes de metal, silicona o incluso tallarlos en madera.
Corte del plástico:
Corta el plástico con la forma deseada a partir de una plantilla.
Fusión del plástico:
Utiliza una fuente de calor para fundir el plástico. Una pistola de calor es útil, pero también puedes hacerlo en una estufa eléctrica a baja temperatura o un horno como en este caso.
Moldeado:
Una vez que el plástico esté completamente fundido y homogéneo, usa guantes resistentes al calor para manipularlo con cuidado.
Enfriamiento y desmoldeo:
Deja que el plástico se enfríe y endurezca. Esto puede llevar unos minutos.
Acabado:
Si es necesario, puedes lijar o pulir los bordes de las piezas moldeadas para obtener la forma y textura deseadas.