La Befana llegó en Vespa

Según el cuento popular, los Reyes Magos, de camino a Belén para llevar sus presentes al Niño Jesús, al no conseguir encontrar el camino correcto, pidieron ayuda a una anciana que los atendió y les regaló dulces. Entonces ellos pidieron que los acompañara en la búsqueda del niño Jesús. A pesar de la insistencia de estos para que les siguiese en su visita al pequeño, la mujer no salió de casa para acompañarlos. Más tarde, al arrepentirse de no haber ido con ellos, y tras preparar un cesto con dulces, salió de casa y se puso a buscarlos, sin conseguirlo. De esta forma se paró en cada casa que encontraba a lo largo del camino, dando dulces a las criaturas que encontraba, con la esperanza de que alguno de ellos fuese el pequeño Jesús. Desde entonces vagaría por el mundo haciendo regalos a las criaturas para hacerse perdonar.

A menudo la Befana es descrita como una anciana, que vuela sobre una escoba o incluso como una bruja clásica, con su gorro cónico, escoba y verrugas en la nariz. A diferencia de una bruja suele estar sonriente y tiene una bolsa o un saco lleno de dulces y regalos, pero también de carbón. La Befana se ha convertido, incluso, en un referente temporal en la expresión italiana: va a llegar hasta Befana.