Cuando un rodamiento tiene holgura, básicamente significa que las piezas que deberían estar bien ajustadas tienen un espacio extra entre ellas. Esto no es algo bueno y puede causar varios problemas. Por un lado, puede generar vibraciones y ruidos molestos durante su funcionamiento. Además, la holgura puede hacer que el eje y la carcasa del rodamiento se desalineen, afectando la precisión y la eficiencia del sistema.
Lo peor es que esta holgura puede acelerar el desgaste del rodamiento, haciendo que las partes se desgasten más rápido de lo normal. Esto, a su vez, puede llevar a un rendimiento deficiente y a la posibilidad de fallos. La inestabilidad también es un problema potencial, especialmente a altas velocidades o con cargas pesadas, lo que podría resultar en daños mayores.
Además, la holgura puede generar más calor debido a la fricción adicional, lo que podría hacer que todo el sistema se sobrecaliente. Cuando notas holgura en un rodamiento, es mejor ocuparte de ello pronto. Ignorar el problema puede conducir a más desgaste, posibles fallos y, eventualmente, a reparaciones costosas o la necesidad de reemplazar todo el rodamiento e incluso el eje.